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Aprender a amar incondicionalmente, o Valor de 8 abrazos al día

El libro "Comunicarse con el niño. ¿Cómo?" de una reconocida psicóloga infantil rusa,  Yulia Gippenreiter tiene apenas doscientas y tantas páginas pero tiene un valor aplicado altísimo y puede ser útil a cada uno de nosotros.

 

No puedo y no tengo derecho de traducir el libro completo pero sí, puedo y quiero compartir con Ustedes los consejos y las tareas que Gippenreiter nos entrega. Espero que hagan estas tareas y que sigan los consejos y compartan con nosotros sus experiencias.

 

Lección Nº1. Aprender a amar incondicionalmente


 

Los psicólogos demostraron que la necesidad de amar, de pertenecer, es decir de que te necesiten es una de las fundamentales necesidades del ser humano. Satisfacer esta necesidad es la condición indispensable para un desarrollo adecuado de un niño. Esta necesidad se satisface cuando Usted comunica a su hijo que lo aprecia, que lo necesita, que él es importante para Usted o que simplemente es un buen niño. Estos mensajes están en las miradas atentas, caricas, palabras directas: "¡Que bien que te tuvimos a ti!""Estoy muy contenta de verte" "Me gustas" "Me gusta cuando estás en casa" "Me siento bien cuando estamos juntos"...

 

La destacada terapeuta familiar, Virginia Satir, recomendaba  abrazar al niño varias veces al día, diciendo que 4 abrazos son absolutamente necesarios para cada uno de nosotros sólo para seguir viviendo. ¡Para sentirse bien hay que recibir no menos de 8 abrazos al día! Y no se trata sólo de los niños sino también de adultos.

 

Por supuesto, un niño más que un adulto necesita estas señales de la aceptación incondicional, son como el alimento para el organismo en crecimiento. Lo alimentan emocionalmente, ayudando a desarrollarse psicologicamente. Si el niño no recibe estas señales, surgen los problemas emocionales, irregularidades en el comportamiento, e incluso las enfermedades psíquicas.

 

Muy frecuentemente los papás preguntan: "Si yo acepto a mi hijo incondicionalmente, entonces, esto significa que no tengo que enojarme con él?"

 

No, no lo significa.  En ningún caso hay que ocultar y, más aún, acumular los sentimientos negativos. Hay que expresarlos, pero expresar de una manera especial y aquí están algunas de las reglas:

 

- Puede expresar su descontento por ciertas actitudes del niño, pero no por el niño en general.

 

- Puede desaprobar las acciones del niño, pero no sus sentimientos, por muy indeseables o "inadmisibles" que sean. Si el niño tuvo estos sentimientos, entonces, tuvo razones para tenerlos.

 

- No permita que el descontento por lo que hace el niño se haga sistemático, por que se transformará en la inaceptación del niño.


 

 Si la situación en la familia ya está llegando a sus límites, aún así se puede arreglar. Pero hay que empezar por los padres. ¿Por qué por los padres? Pues porque los padres tienen más conocimientos, más capacidad de controlarse a si mismos y más experiencia de vida. Existen muchos casos donde los padres necesitan una ayuda profesional y hay que pedirla.

 

Para los papas que están dispuestos a hacer el primer paso, la psicóloga da las siguientes tareas.

 

Tarea 1.


 

Observe cuanto acepta a su hijo. Para aquello durante 2 o 3 días, trate de calcular, cuantas veces se dirigió al niño con los mensajes positivos (saludar con alegría, aprobar lo que hace, apoyar) y cuantas veces con los mensajes negativos (críticas, reparos, reproches). Si la cantidad de los mensajes negativos es igual o supera la cantidad de los mensajes positivos, entonces, tienen problemas de comunicación.

 

Tarea 2.


 

Cierre sus ojos por un minuto e imagine que se encuentra con su mejor amigo. ¿De qué manera le deja saber que está feliz de verlo, que lo aprecia y lo quiere? Ahora imagine que esto es su propio hijo, imagine que su hijo vuelve a casa y Usted le muestra que está feliz de verlo. ¿Imaginó? Ahora le será más fácil hacerlo en realidad. Y si puede hacer más largos esos minutos del encuentro feliz, mejor todavía. Y no se preocupe, no podrá malcriar a su hijo en esos minutos de cariño.

 

Tarea 3.


 

Abrace a su hijo no menos de 4 veces al día. No cuentan el saludo de la mañana y el beso de buenas noches. Sería bueno hacerlo con otros miembros de familia.

 

Tarea 4.


 

Haciendo las tareas 2 y 3 observe las reacciones del niño y sus propias también.

 

Con estas 4 tareas termina la primera lección del libro. La próxima semana seguirémos aprendiendo. Por el momento espero que puedan aprovechar los consejos y hacer las tareas. Agreguemos más cariño a nuestras vidas tan estresadas. Pues no cuesta nada decir "Te quiero" y abrazar al ser querido. ¿Por qué no hacerlo?
# : Publicado por marianny gómez el 25.03.09 a las 21:35

execelente

# : Publicado por el 30.04.09 a las 17:27

hola , me podrias dar el isbn del libro,y ver si lo puedo conseguir en mi pais.gracias

# : Publicado por Nadiia el 04.05.09 a las 21:13

Pamela, ISBN 978-5-271-15458-4, 5-271-15458-0, 5-17-040867-2
Si lees en ruso, puedes comprarlo en http://www.ozon.ru/context/detail/id/849951/

# : Publicado por el 29.08.09 a las 03:22

PERFECTA INFORMACION ME PODRIAS MANDAR MAS INFORMACION X CORREO ELECTRONICO SE ME HACE MUY INTERESANTE NO SOLO PARA NINOS SI NO TAMBIEN PARA ADULTOS QUE FUERON MALTRATADOS EN SU NINES Y DESPUES CREYERON QUE ASI ERA LA VIDA LLENA DE MALTRATOS

# : Publicado por Nadiia Vasylchenko el 29.08.09 a las 11:13

Rocío: qué bueno que te haya gustado el material. Actualmente no tengo traducido el resto del libro, en cuanto lo tenga, te aviso.

Y, tienes razón, la mayoría de los problemas que tenemos los estamos arrastrando de la infancia...Muchas veces para resolverlos en la vida adulta, tenemos que profundizar en nuestros años tempranos y ese tipo de libros nos ayuda a entendernos mejor. Además, no repetir los mismos errores con nuestros propios hijos.

¡Que estés bien!

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12.10.2008 Publicado en: Psicología |