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Como criar a un niño talentoso

"¿Es talentoso mi hijo?" "¿Tiene dones y habilidades o mi hijo es de los más comunes?" "¿Qué puedo hacer para que se abra el talento de mi niño?" "¿Todos los niños son talentosos?"

 

El famoso científico genético Carsten Bresch destacó: "Cada fecundación es de cierta manera una lotería, pues nunca se sabe que cualidades, buenas o malas, que propiedades de la inteligencia o rasgos de carácter heredará el niño de sus padres".

 


La combinación de los genes en la fecundación siempre tiene un "carácter casual". Es decir, ellos pueden mezclarse y esta mezcla no depende de nada. Justamente en eso está la sabiduría de la naturaleza: en cada generación la naturaleza mezcla los genes y cada niño hereda su conjunto único de los talentos y habilidades. La cantidad de genes es igual en todos, consecutivamente, la cantidad de genes que definen unas u otras habilidades o talentos es igual. El niño no puede nacer sin ningún talento, porque los genes no desaparecen solo se recombinan. Y está en la obligación de los padres observar bien a su hijo para descubrir sus talentos a tiempo. Para que estos se revelen es necesario que el niño pruebe sus fuerzas en distintas actividades. Además, el niño también necesita una atmósfera que ayude a "abrir" sus habilidades.

 


Así, desde los primeros días de su vida el niño tiene que estar rodeado de amor y su ambiente tiene que ser diverso. Los padres no sólo no deben limitar la curiosidad natural del niño, sus ganas de conocer el mundo que lo rodea sino también apoyar emocionalmente y estimular esas ganas de conocer. En los primeros años de la vida el cerebro y los órganos de percepción pasan por un desarrollo muy rápido, a pasos agigantados. He aquí un hecho interesante. A fines de los años 60 en Japón fue creada la Asociación del desarrollo temprano. Su fundador fue el presidente de la famosa SONY. Además de estar preocupado por el desarrollo de la nación en general, el señor Ibuka tenía también una razón personal: su propio hijo tenía atraso en su desarrollo mental.

 

Investigando las raíces de este problema, el Sr. Ibuka fue impresionado por lo defectuosa que era la metodología tradicional respecto a la educación de los niños. El averiguó que a los 3 años el desarrollo de las células del cerebro cefálico está terminado en 70 a 80 %, sin embargo, antes de este tiempo rara vez alguien empieza a trabajar con el niño. Makaru Ibuka escribió un bestseller: "Después de los tres ya es tarde".


Si antes de los 3 años el niño no recibe suficientes estímulos para el desarrollo normal, en el futuro se demostrarán diferentes anomalías en la actividad intelectual y desarrollar sus habilidades después ya será muy difícil, sin hablar del desarrollo de los dones o talentos. Por ejemplo, si el niño no tuvo suficiente comunicación verbal antes de los 3 años o el niño no vio suficientes imágenes visuales, en el futuro no hay que esperar del niño se convierta en un poeta o artista.

 

Para crear algo nuevo, algo genial siempre primero hay que acumular un cierto volumen de conocimiento, ciertos bloques de información de los cuales el niño podrá construir su propia creación científica o artística. Justamente esta habilidad - de ver en las cosas más comunes y sus combinaciones algo nuevo - define el talento del niño, su personalidad creativa.

 

A partir de mi experiencia de psicóloga y pedagoga con seguridad puedo decir que no existen niños incapaces o sin talento. Generalmente, los niños son talentosos cada uno a su manera. Incluso los niños con los atrasos en el desarrollo o con las enfermedades psicológicas poseen sus talentos, a veces manifestados mucho más intensamente que en los niños normales. ¿Vale la pena llamarlos así? Por ejemplo, se sabe que los niños autistas poseen una memoria fenomenal mecánica o fotográfica. Incluso en los niños con trastornos serios se manifiestan con el tiempo las capacidades compensatorias. Por ejemplo, los niñitos ciegos con el tiempo desarrollan el oído ideal, las habilidades musicales. La naturaleza funciona de tal manera que la falta de una habilidad se compensa con el desarrollo de otra. Incluso si el niño tiene la memoria mecánica débil, esto puede ser compensado con el desarrollo de la memoria lógica y la lógica en general.

 

Si al niño le cuesta memorizar la información repitiéndola, el empieza a buscar la lógica dentro de la información que tiene que memorizar. Justamente esta lógica le ayudará a recordar la información necesaria. Y, tal vez, en el futuro este niño de una manera maravillosa hará difíciles algoritmos lógicos o encontrará la respuesta lógica a varios enigmas de nuestro planeta.

 

Cada pedagogo sabe que a un niño le resulta mejor leer, al otro resolver las tareas de matemáticas, uno dibuja bien, etc. Pero lamentablemente a los profesores les interesan más los éxitos académicos del alumno. Creo que hay pocos profesores que realmente podrían interesarse por nuevos modelos de volantines que hace un niño. Y a los padres no les encantará que el niño todo el rato haga experimentos con el fuego o químicos en la casa. Y justamente estos experimentadores y constructores en el futuro serán personas innovadoras y en cualquiera de los casos, su mente se destinará a estudiar lo nuevo, a descubrir lo no entendido y a buscar las soluciones nuevas.

 

Para apoyar el desarrollo de las habilidades de su hijo es necesario también el apoyo de los padres, profesores e incluso amigos. Así, si en su casa hay una gran biblioteca, muchos álbumes con reproducciones o las fotos o Internet, el niño siempre tendrá acceso a los tesoros de la cultura y arte universal. Sería genial si su hijo pudiera participar en diferentes talleres artísticos y probarse en diferentes ramos de la ciencia.

 

Lo más importante en eso es la libertad. Que su hijo se sienta libre de experimentar y por su propio criterio elegir lo que le interesa. Los personajes "grandes" de la historia en la vida cotidiana se consideraban "extraños", siempre se interesaban por otras cosas, no por las que les interesaban a todos. Pero justamente estos intereses especiales les hacían únicos en su genialidad. Permita que su niño sea extraño, especial, permítale que se interese no por lo que "se debe" o por lo que le gusta a Usted, sino por lo que le gusta al niño. Es posible que el talento se revele en aquello que Usted ni siquiera se imaginaba y esperaba. Pues, ¡déle al niño la oportunidad de ser él mismo porque cada niño es talentoso!

 

 

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14.12.2007 Publicado en: Psicología |