Como elegir bien los programas de televisión infantiles
Nuestros papás y mamás en su temprana edad no sabían de este milagro de la civilización que es la televisión. Ellos jugaban descalzos en los charcos, pegaban con los palos contra los muros, trepaban a los árboles y no sospechaban que sus hijos y nietos iban a encontrar el placer en cosas totalmente distintas.
Cuando nosotros éramos chicos, veíamos un par de programas o películas para los niños al día, si nos permitían los padres y en las horas que no daban nada interesante para los padres mismos. De hecho, los programas infantiles en aquella época no se transmitían de la mañana hasta la noche sino en una hora determinada y ocupaban recién 10-20 % de la programación.
Los niños contemporáneos “devoran” todo lo que les muestran en la televisión a cualquier hora del día, eligiendo entre varios canales infantiles y no infantiles, sin soltar el control remoto de sus manos, con la boca abierta y solo de vez en cuando se levantan para correr hacia el refrigerador y encontrar algo para picar.
Comprando el televisor para la pieza del niño, los padres, totalmente felices, piensan que por fin su hijo ahora ya no es peor que otros niños y, como toda persona normal, va a tener su propio televisor. Que ahora ya no va a molestar a los adultos cuando ellos ven lo que quieren y a la hora que quieren. Y no sospechan que haciendo eso, ellos dan a los niños el acceso a un espacio peligroso, controlado sólo por intereses financieros de grandes compañías.
El peligro está no solamente en que varios programas y películas no pueden ser vistos por los niños por causa de su contenido que dañosamente influye en la psíquica normal: películas de terror, erótica, series reportajes criminales etc. Sino que los niños son absolutamente incapaces de controlar el tiempo que pasan viendo la televisión. ¿Ha visto alguna vez Usted que el niño sólo apagaba la tele e iba, por ejemplo, a jugar con la pelota o a dibujar? Si esto sucede, es, por lo menos, después de 2-3 horas de verla interrumpidamente. Creo, que para nadie es un secreto que ver la tele más de 1 hora para los más pequeños y 2 horas para adolescentes es dañino para la vista y la columna es decir, para todo el organismo.
También quiero subrayar, que no todos los programas y películas infantiles son buenos para el desarrollo de su hijo. Es más, varios de ellos son realmente dañinos y son creados justamente para mantener cuanto más a su hijo mirando a la pantalla. Pues, que más un niño ve un cierto canal, mono, programa, más alto es el rating del canal y más ganancias tiene esta compañía. Es todo. A muchas compañías no les interesa para nada ni el contenido de las películas, ni la salud de su hijo. Me gustaría que los padres aprendieran a diferenciar los buenos programas y películas de los simplemente entretenidos y, por supuesto, de los dañinos.
Voy a dar un par de ejemplos.
El monito animado “Los Padrinos Mágicos”: incluso sin prestar mucha atención al significado, uno puede notar los momentos negativos que influyen en la síquica del niño: el tono elevado irritador de los protagonistas que gritan y chillan todo el tiempo magnéticamente atrae la atención del niño. ¿Pues, de qué otra manera se puede captar la atención del niño si el contenido no da para más? Los ojos salidos, las sonrisas dientudas feas, caracteres histéricos de los protagonistas forman en la conciencia del niño las pautas erróneas de la conducta. De esa manera al niño le queda completamente claro que para lograr lo suyo dirigiéndose a los padres se puede del mismo modo como lo hacen los protagonistas del mono: hay que gritar fuerte e histéricamente, sacando los ojos. Con la hermanita es mejor jugar, pegándole con algo para que de sus ojos salgan las “estrellitas” y suene mucho. El mono “Ying-Yang-Yo” lo clasificaría en la misma categoría.
En el canal “Disney” no he visto ni una sola vez algo que me provocara emociones negativas. Si, es una compañía que en la creación de sus monitos utiliza las joyas de la literatura infantil universal. Los cuentos de hada forman en los niños un gran espectro de las emociones correctas y adecuadas, ellos se preocupan por los protagonistas preferidos, se ríen con ellos, tienen miedo con ellos, se sienten tristes y felices con ellos. Pero, desafortunadamente, se utilizan las mismas técnias de expresión y, después de ver un par de monitos se puede notar, que todos los personajes positivos de varios cuentos son muy parecidos al igual que los personajes negativos. Por esto todas las historias de alguna manera ya no son irrepetibes y únicas.
Uno de los programas que me alegran cada vez que lo veo es el programa de arte “ART-Attack”. Antes de todo, es un programa práctico, es decir, enseña a su hijo no solamente consumir la información sino ser una persona que con sus propias manos puede crear valores materiales y sentir la felicidad de creación! Si Usted quiere que su hijo en el futuro no sea un simple ejecutor de las órdenes de alguien o consumidor, sino una persona capaz de organizar y producir, independientemente construir su propio negocio, crear los objetos de uso común o de arte, él tiene que acostumbrarse a eso ya en la infancia. Su hijo tiene que hacer lo que se muestra en este programa y es su deber asegurarle todo lo necesario para ello. Recuerde eso cada vez que compre un regalo para su hijo o para el hijo de sus amigos y vaya a la sección de librería del supermercado. Compre papel lustre, cartón, lápices, tintas, destacadotes, etc. Créame, ni un solo juguete de plástico puede traer tanta felicidad como el milagro de interrumpir la blancura de una hoja de papel con el color preferido.
También me gustaría darles un ejemplo de una buena serie de programas educativos “Barney y sus amigos”. Realmente, el programa merece todos los halagos. Se siente que es creada por los profesionales, por las personas que piensan en el desarrollo y educación de las mejores calidades del carácter de los niños, del enriquecimiento de los niños del mundo que los rodea. Las canciones maravillosas, actores bien elegidos, sensación de una familia en este programa deja la sensación de la fiesta y una verdadera felicidad. Creo que es uno de los pocos programas que es muy bueno tener en su videoteca casera.
Espero, queridos padres, que estos pocos ejemplos les ayuden a analizar por su propia cuenta lo que sus hijos están viendo y por cuanto tiempo lo hacen. Espero que sean capaces de diferenciar las trampas baratas para la conciencia y no desperdicien el tiempo. Que los niños se enriquezcan con la información nueva y útil y que sientan la alegría de la creación.
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